Por aquí algunos llevamos ya 20 años trabajando en recursos y servicios para jovenes (en ayuntamientos –grandes, medianos y pequeños–, asociaciones, federaciones, etc.) de la Comunidad de Madrid. Más o menos, fué a partir de 1990 cuando la Dirección General de Juventud comenzó a incentivar la firma de convenios entre la Comunidad de Madrid y los Ayuntamientos en materia de Juventud ¡Toda una gran innovación!
Comunidad de Madrid era en aquel entonces y a lo largo de los años siguientes un sólido marco de referencia en el trabajo con los jóvenes y hacia el cual volvían sus miradas otras comunidades autónomas. Aquellos convenios supusieron un gran cambio y avance, se pasó de tener una convocatoria de subvenciones, dentro de lo que podríamos calificar como usual, a formalizar de forma explícita la colaboración entre la administración regional y la municipal en beneficio de políticas sociales, culturales y educativas (en educación no formal) aplicadas a la población juvenil. A lo largo de muchos años estos convenios significaron hacer una apuesta por la dignificación del trabajo y los servicios para jóvenes; todos esos años fueron, realmente, una muestra de la decidida y clara voluntad por parte de los organismos públicos de apostar por fortalecer, apoyar y consolidar recursos que ofrecieran alternativas a las necesidades de los jóvenes. Sigue leyendo